Carmen – CND

Coreografía: Johan Inger

Asistente coreografía: Urtzi Aranburu

Música: Rodion Shchedrin y Georges Bizet
Música adicional original: Marc Álvarez
Figurines: David Delfín
Dramaturgia: Gregor Acuña-Pohl
Escenografía: Curt Allen Wilmer (AAPEE)

Ayudante de escenografía: Isabel Ferrández Barrios
Diseño de iluminación: Tom Visser
Duración: 1h. 30min. (Ballet en dos actos)

Estreno absoluto por la Compañía Nacional de Danza en el Teatro de la Zarzuela, Madrid (España), el 9 de abril de 2015.

Cuando Johan Inger recibió el encargo de la CND, de montar una nueva versión de Carmen, siendo él sueco y Carmen una obra con un marcado carácter español, se encontró ante un enorme reto, pero también una gran oportunidad. Su aproximación a este mito universal tendría que aportar algo nuevo. Para ello, Inger decidió centrarse en el tema de la violencia, aproximándose a ella a través de una mirada pura y no contaminada… la de un niño. Partiendo de este enfoque, Inger crea un personaje, que propicia que seamos testigos de todo lo que pasa, a través de sus ojos inocentes, a la vez que contemplamos su propia transformación.

“Hay en este personaje un cierto misterio, podría ser un niño cualquiera, podría ser el Don José de niño, podría ser la joven Michaela, o el hijo nonato de Carmen y José. Incluso podríamos ser nosotros, con nuestra primitiva bondad herida por una experiencia con la violencia que, aunque breve, hubiera influido negativamente en nuestras vidas y en nuestra capacidad de relacionarnos con los demás para siempre.”

-Johan Inger-

Don Quijote – CND

Coreografía: José Carlos Martínez (inspirado en las versiones de Marius Petipa y  Alexander Gorski)
Música: Ludwig Minkus
Diseño de vestuario: Carmen Granell

Estreno absoluto por la Compañía Nacional de Danza, el 14 de febrero de 2015, en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia.Dirección musical Gonzalo Berná.

El Ballet Don Quijote de Marius Petipa fue, junto con El Lago de los Cisnes, uno de los ballets más populares en Rusia, donde se creó en 1869 sobre una partitura de Ludwig Minkus. Esta obra, llena de color, rompía con el universo de las criaturas sobrenaturales o etéreas de los ballets clásicos del XIX, para poner en escena a la gente del pueblo.
El libreto se basa en un episodio del segundo volumen de El Quijote de Cervantes (capítulo XXI, “Donde se prosiguen las bodas de Camacho y otros gustosos sucesos…”), y la acción se centra más en los amores tumultuosos de Quiteria y Basilio que en las propias aventuras de Don Quijote y Sancho.
El ballet fue transmitido en Rusia de generación en generación de manera ininterrumpida gracias a la tradición y a sus revisiones sucesivas, siendo la más importante de ellas la de Alexander Gorski en 1900.
Muchos han sido los coreógrafos que han creado sus propias versiones de este gran clásico, como Rudolf Nureyev para la Ópera de Viena, o Mikhail Baryshnikov para el American Ballet Theatre.
En su Suite de Quijote (que recoge varios extractos del primer y del cuarto acto original) José Carlos Martínez centra aún más la acción en los personajes de Quiteria y Basilio, utilizando al cuerpo de baile para dar más dinamismo a la acción de este gran clásico intemporal con sabor español.